No tengo ni la menor duda que ser interiorista es la profesión más apasionante,  ver el conjunto de tapices, telas, pinturas  y tapetes para un espacio, simplemente es algo mágico!

Hace más de 2 años me casé y ahora tengo una princesa de 6 meses, que debo decir, es la interiorista más pequeña del mundo!  Mis clientes  y proveedores saben que cita conmigo es verme llegar con ella, ya es común  verla  sentada  sobre las telas, viendo las instalaciones y que ande de arriba a abajo también. No tarda en llegar el día en que ella elija los colores para su recámara y empiece a ver  de la forma  más natural todo esto.

A qué van todo ésto? Me han preguntado cómo  estar en  casa, ser mamá y además siendo interiorista! Simplemente, no tengo respuesta!  Hacer  renders y planear los espacios ya  incluye también las decisiones y horarios de ésta pequeña  integrante del estudio. Justo ahora mismo ella está aquí en mis brazos.

Realmente es una fortuna ejercer la profesión que siempre soñaste, pero también es una gran bendición tener a ese gran pequeñito a tu lado! Creo que todo depende de hacer con amor y paciencia las cosas para lograr el mejor resultado siempre!